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22/11/09

AMIGO INVISIBLE 2009

Como otros años atrás, me he vuelto a a apuntar a esta actividad, organizada por Bc-spain. Lo reconozco, más que me regalen, prefiero regalar y provocar la sorpesa o la carcajada, si puedo y si me dejan, claro. Ya tengo asignad@ mi víctima y este año disfrutaré un poco más de la cuenta, porque yo lo valgo, porque por ahora puedo y porque me da la gana. Ya que se me han ocurrido algunas ideas, y eso...a veces, ...es contrapuducente, conociendo mi historial de travesuras XD.

Ya tengo selecionados el/los libros, ya está preparado el papel de regalo y alguna cosilla más; creo que también tendré que buscarme un intermediario, para que no se vea mi remite, allá por tierras lejanas del norte, ya que en correos no me dejan ponerlo anónimo.

¿Qué libro/s será/n? Hummmm, no ha sido tan difícil elegir este año. ¿Le pondré alguna pistilla? Puede que sí o puede que no, ya veremos (mientras se lee esto, se debería escuchar una risa de fondo del tipo..jur, jur, jur, que significa que estoy disfrutando de lo lindo).

¿Le escribiré una dedicatoria? ¿Una carta, quizás? ¿Con qué envolveré el regalo? ...eso está preparado hace tiempo, ya sólo queda...investigar un poco más para potenciar la sorpresilla, mandar el paquetillo y...¡¡voilà!!

Ya sólo le queda a él o a ella, descubrir mi identidad...si puede ...(ahora toca risa traviesa, que hacía tiempo que no la practicaba).

Por cierto, también le caerán algo a mis amigas del alma Emilia y Mª Ángeles, pero como sé que no me leeís, pues me aprovecho de eso; también están preparados XDDDD

16/11/09

EL CONTADOR DE HISTORIAS



¿Le gusta callejear y perderse por una judería? ¿Es de esas personas que olvidan el tiempo mientras componen un puzle? ¿O acaso, reconoce que le encanta dar vueltas y más vueltas por los zocos atestados de tenderetes de especias, lanas o lámparas? Y lo más importante...¿le gusta que le cuenten historias? ...¿sí?...¿dispone de tiempo? Le hablo de tiempo, mucho tiempo...bien...Luego no diga que no le he avisado.

***

Escuchad.

Dejad que sea vuestro dios.


Dejad que os guíe en un viaje hacia los confines de la imaginación.

Dejad que os cuente una historia.

Hace mucho, mucho tiempo, en una tierra remota, vivía un emir en una hermosa ciudad, una ciudad verde llena de árboles y de exquisitas fuentes burbujeantes cuyo susurro arrullaba a los ciudadanos por las noches. Puede decirse que el emir tenía todo cuanto un hombre puede desear, a excepción de lo que más anhelaba su corazón: un hijo varón. Gozaba de riquezas, heredadas y logradas. Gozaba de buena salud y una dentadura fuerte. Gozaba de estatus, encanto, respeto. Gozaba de la adoración de su preciosa esposa y de la admiración de su pueblo. Tenía un pedicuro experto. Llevaba veinte años de matrimonio y doce hijas, pero ningún varón. ¿Qué podía hacer?
***
Así comienza El contador de Historias, de Rabih Alameddine, es un libro inmenso en todos los sentidos; para que os hagáis una idea, antes de empezar a leer, hay que observar dos cosas:

1) El grosor del libro, ya que no es precisamente un cuadernillo de cuarenta páginas. Su sintaxis no es breve, por lo que su dimensión equivale a deciros que este libro no tiene una prosa rápida y concisa; al contrario, si abres el libro y empiezas a leer, te perderás en él, en la densidad de la narración.

2) La portada. La portada os dará una pista importante sobre la trama del libro; y empleo esa palabra, trama, con toda intención. Para confeccionar una alfombra, por ejemplo, hay que seleccionar las lanas, ver su grosor, su textura y calidad, y por su puesto, su tonalidad. Cada uno de esos hilos se convertirá en un cuento que el autor tejerá con otros hilos, otras historias, hasta confeccionar la novela final, una alfombra llena de simbolismos.

Antes de empezar a leer, os aconsejo un boli y un folio, para que no os perdáis, siguiendo el hilo de los distintos argumentos que aparecen en la obra, porque, aunque metafóricamente es uno, el autor amplifica lo esencial y lo distribuye en distintos niveles narrativos, desde leyendas de tradición oral, relatos del Antiguo testamento , de la cultura grecolatina , india, persa y por supuesto, la historia de la saga familiar del protagonista familiar, que abarca cinco generaciones, hasta situarnos en el Beirut de 2003. Leer este libro conlleva, además, pasear de la mano del narrador por la historia del Líbano.

A través de su lectura asistimos a una novela bien estructurada (pero no lineal) con las tradicionales fórmulas de entrada y cierre de los cuentistas profesionales, así como los puntos de apoyo para no perder el hilo de la historia y suscitar nuestro interés y curiosidad. Nos encontramos con pruebas de valor, enfrentamientos mágicos, amor familiar, relaciones internacionales, poemas amorosos, guerras y enfrentamientos, diversidad de culturas vecinales, cafeterías que emocionan ... y cuentos, muchos cuentos y relatos salpicados de metáforas y música libanesa.

Como si fuéramos derviches, el autor nos envuelve y nos obliga a dar vueltas y más vueltas para conectarnos con la literatura más ancestral, aquella que se trasmitía de generación en generación, de manera oral. La tradición de los hakawati nos recuerda a los juglares medievales o a las personas libro, ya que todos beben de la misma tradición universal, el poder de la imaginación.


Más información:
- Descarga del primer capítulo.
- Críticas sobre la novela.
- Entrevista al autor.
- Un hakawati actual.

9/11/09

PUES NO, NO SOY LA PIQUER

Ya el día no comenzó bien: de madrugada perdí las gafas y me llevé soñando con ellas un rato, pero no hubo suerte. No las encontré. Me disponía hacer todo lo planificado para ese día, muy tranquila, sin saber que a cierta distancia, alguien disponía de mi futuras horas sin mi permiso.

- No encuentro X.
- ¿No?
- No, y no sé dónde está. ¿Quién puede tener el X de abuelo?
- Pues ella, ...seguro, seguro,... que ella lo tiene.
- ¿Seguro?
- Que sí, si lo guarda todo...Ni te imaginas lo que tiene guardado.
- Ala, pues entonces, ve y se lo dices de mi parte, que me hace falta.

En pocos minutos, se abre la puerta de casa y mi padre me pregunta, a voces:

- ¿Tú tienes, por casualidad ...(¿aún creen en las casualidades?) ...el X de tu abuelo?

La menda se echa a temblar...¿Contesto o no contesto?...

- Pues creo que sí.
- Pues búscalo porque hace falta.
- ¿Cómo? (Ojos abiertos como platos y boca torcida) ¿Y cómo es que él no lo tiene?
- Lo tiene, pero no lo encuentra ni sabe dónde está...la única que queda eres tú.
- Grrrrrrrrrrrrrr... píííííííííííííí...
- ¿Pasa algo?
- Nada, nada...Tan sólo que me tengo que meter en la cueva, y me estoy temiendo lo peor...

Y así fue. Tan cierto como que las leyes de Murphy existen, lo que tenía que encontrar estaba en el penúltimo bául-cajonera de la cueva-armario que existe debajo de la escalera, lo que significaba que tenía que sacar todos los chismes, buscarlo y volver a colocar otra vez las cosas. Y aunque parezca lo contrario, por tener unos cuantos baúles donde guardo cosas, no soy la Piquer. La gente suele guardar todo tipo de cosas innecesarias, pero no guardan lo que les recuerda sus orígenes. Yo sí. Otra manía. Lo de mi abuelo está en el recuadro rojo que aparece encima de la cajonera verde. Y allí volvió después, al cabo de varios minutos de respirar aire fresco. El resto de las cajoneras están llenas de libros, a falta de espacio.

Mientras volvía a guardar todos los chismes, me encontré con una sorpresa que no recordaba: una cajita de cuero de mi padre que guardaba... varios billetes de mi abuela con billetes. Y entre ellos, estaba Calderón de la Barca, de 1928.



Junto con ese billete tengo otros de los pintores Velázquez y Eduardo Rosales. Así que les hice la foto y los volví a guardar, esperando tiempos mejores.


Por cierto: encontré las gafas.

"La que busca halla, y la que guarda, más".

5/11/09

QUEVEDO ENTRE PLUMAS

Este es unos de los últimos sellos me han llegado; ya vendrán los siguientes.

Sello III centenario de la muerte de Quevedo.
40 céntimos.
8 de septiembre de 1945.

2/11/09

EL DEVORADOR DE HISTORIAS

Este cómic llegó a mis manos a través de Carboanión,que a su vez, curiosamente, le llegó a través de mi curiosidad.
Estábamos en un local lleno de tentaciones, uséase, de libros y Carboanión me dejó sola entre las estanterías, lo cual siempre es un peligro. Curioseando aquí y allá, me llamó la atención la estética de la portada de este cómic, al igual que el título; se lo comenté a su vuelta, le echó un vistazo y se lo compró. Después de su lectura, me lo pasó y aquí está, vivito y coleando, el librito.


El argumento es el siguiente:
El Cuervo, protagonista de folletines de tres al cuarto, quiere que lo inmortalicen definitivamente como un genio del Mal. Acechando a Fortunato de Hipocondrio, periodista vagamente anarquista, encontrará la pista de su autor-padre, Homero San Ilíada, y hará lo imposible por adquirir una identidad…
La obra es de Fabrice Lebeault, del que no he leído nada, pero el libro, en sí mismo es una auténtica curiosidad. Para empezar, su estética de trampantojo es una de mis favoritas: un libro dentro de la protada de otro libro, que es, curiosamente lo que ocurre en el libro de doble manera, tanto en la misma historia como en la edición. Lo explicaré mejor:

- Trampantojo en la portada: un libro dentro de otro libro, dos portadas a la vez.
- Dos libros en la edición: La edición de este volumen cuenta con el cómic, propiamente dicho, y con un apéndice y nota del editor, donde se recoge la historia y las acuarelas originales del cómic, para mayor satisfacción de una lectora.
- Dos niveles narrativos en uno, ya que el personaje de El cuervo, quiere conquistar su libertad y para eso, salta de sus folletines para atormentar a un personaje real, Fortunato de Hipocondrio, para que le ayude en su empresa; las barreras narrativas se diluyen formando una única trama.

Como se señala en la página web de la editorial, el autor, Fabrice Lebeault ha querido hacer un homenaje a los folletines decimonónicos y a la extraña atmósfera que empezaba a circular por la época, a medio camino entre la modernidad y el peso de los siglos. Tenemos, además de la trama principal otra secundaria, que a medida que avanzan las páginas, se mezcla con la principal y se convierte, inconscientemente, en la única y principal, al final.

Creo que lo más interesante del libro es poder comparar la historia y viñetas originales de las que finalmente, resultaron elegidas, ya que sorpende cómo:

- 1º Puede modificarse y y variar una ideal original, en distintas tramas.
- 2º Como esos dos espejos pueden gustar de distinta manera según el gusto del lector.

Por eso creo que es un libro muy rico; personalmente, me gusta la idea final, más cerrada, oscura y adaptada al contexto del siglo XIX, que la original, que me parece más infantil y más repetida; por contra, las ilustraciones originales en acuarela son las que me gustan, ya que la acuarela permite unas gradaciones y niveles de color y sombra que no se consigue con la estética final, más "moderna" y menos vintage o retro, que es lo que le pega a una historia como ésta.

Como apunte final y para ser un poquillo malvada y provocar un asalto a las estanterías de las librerías, no voy a decir más de la obra, pero sí quiero indicar que he estado investigando sobre un tema que aparece en la obra, una imagen que siempre me ha gustado y fascinado desde que vi cierta película, y que, después de encontrar el video que acontinuación incluyo, me hace preguntarme...¿sería este Pierrot la semilla de la novela?



Mientras que en el s. XVIII Pierre Jaquet-Drotz creaba su Pierrot écrivain, Michel Bertrand creó esta actual Pierrot escribiendo cartas a Colombine

Más información:
- Hª de los autómatas.
- Museo de los autómatas.
- Teatro de los autómatas.

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