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9/11/09

PUES NO, NO SOY LA PIQUER

Ya el día no comenzó bien: de madrugada perdí las gafas y me llevé soñando con ellas un rato, pero no hubo suerte. No las encontré. Me disponía hacer todo lo planificado para ese día, muy tranquila, sin saber que a cierta distancia, alguien disponía de mi futuras horas sin mi permiso.

- No encuentro X.
- ¿No?
- No, y no sé dónde está. ¿Quién puede tener el X de abuelo?
- Pues ella, ...seguro, seguro,... que ella lo tiene.
- ¿Seguro?
- Que sí, si lo guarda todo...Ni te imaginas lo que tiene guardado.
- Ala, pues entonces, ve y se lo dices de mi parte, que me hace falta.

En pocos minutos, se abre la puerta de casa y mi padre me pregunta, a voces:

- ¿Tú tienes, por casualidad ...(¿aún creen en las casualidades?) ...el X de tu abuelo?

La menda se echa a temblar...¿Contesto o no contesto?...

- Pues creo que sí.
- Pues búscalo porque hace falta.
- ¿Cómo? (Ojos abiertos como platos y boca torcida) ¿Y cómo es que él no lo tiene?
- Lo tiene, pero no lo encuentra ni sabe dónde está...la única que queda eres tú.
- Grrrrrrrrrrrrrr... píííííííííííííí...
- ¿Pasa algo?
- Nada, nada...Tan sólo que me tengo que meter en la cueva, y me estoy temiendo lo peor...

Y así fue. Tan cierto como que las leyes de Murphy existen, lo que tenía que encontrar estaba en el penúltimo bául-cajonera de la cueva-armario que existe debajo de la escalera, lo que significaba que tenía que sacar todos los chismes, buscarlo y volver a colocar otra vez las cosas. Y aunque parezca lo contrario, por tener unos cuantos baúles donde guardo cosas, no soy la Piquer. La gente suele guardar todo tipo de cosas innecesarias, pero no guardan lo que les recuerda sus orígenes. Yo sí. Otra manía. Lo de mi abuelo está en el recuadro rojo que aparece encima de la cajonera verde. Y allí volvió después, al cabo de varios minutos de respirar aire fresco. El resto de las cajoneras están llenas de libros, a falta de espacio.

Mientras volvía a guardar todos los chismes, me encontré con una sorpresa que no recordaba: una cajita de cuero de mi padre que guardaba... varios billetes de mi abuela con billetes. Y entre ellos, estaba Calderón de la Barca, de 1928.



Junto con ese billete tengo otros de los pintores Velázquez y Eduardo Rosales. Así que les hice la foto y los volví a guardar, esperando tiempos mejores.


Por cierto: encontré las gafas.

"La que busca halla, y la que guarda, más".

3 comentarios:

lulalook dijo...

Me encanta!!!! ... y qué horrorosas eran esas monedas de 25 pesetas¿? con agujero

decadente dijo...

Hala!! Ojalá rebuscando por mi casa encontrase yo también billetes así de antiguos. Son una de mis debilidades.
Un beso

Y& dijo...

- Lula, sí, las tres plateadas son las antiguas de 5 pesetas, de 1957, de 1975 y de 1980 (para el mundial del 82, con Naranjito) y la dorada del agujero, la de 25 pesetas de 1996. A ver si tengo un ratillo y busco las monedas que tengo sobre literatura.

- Javi, haberlo dicho antes, hombre, ya te buscaré alguno en el mercadillo de la plaza del Cabildo ;D

Besos a los dos ;D

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